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200 Anécdotas e Ilustraciones

200Anécdotas eIlustracionesporD. L Moody

La misión de Editorial Portavoz consiste en proporcionarproductos de calidad —con integridad y excelencia—,desde una perspectiva bíblica y confiable, que animen a laspersonas a conocer y servir a Jesucristo.200 anécdotas e ilustraciones 2014 por Editorial Portavoz,filial de Kregel Publications, Grand Rapids, Michigan 49505.Todos los derechos reservados.Ninguna parte de esta publicación podrá ser reproducida,almacenada en un sistema de recuperación de datos, otransmitida en cualquier forma o por cualquier medio, seaelectrónico, mecánico, fotocopia, grabación o cualquierotro, sin el permiso escrito previo de los editores, con laexcepción de citas breves o reseñas.A menos que se indique lo contrario, todas las citas bíblicashan sido tomadas de la versión Reina-Valera 1960Sociedades Bíblicas en América Latina; renovado 1988Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso. ReinaValera 1960 es una marca registrada de la American BibleSociety, y puede ser usada solamente bajo licencia.EDITORIAL PORTAVOZ2450 Oak Industrial Dr. NEGrand Rapids, Michigan 49505 USAVisítenos en: www.portavoz.comISBN 978-0-8254-5634-3 (rústica)ISBN 978-0-8254-0665-2 (Kindle)ISBN 978-0-8254-8271-7 (epub)1 2 3 4 5 / 18 17 16 15 14Impreso en los Estados Unidos de AméricaPrinted in the United States of America

DOS PALABR AS DELOS EDITORESNos es particularmente grato presentar estabreve selección de anécdotas e ilustraciones tomadas de los escritos del muy amado evangelista Moody, cuya obra para el Señor sigue dandofrutos en muchos países, más de medio siglodespués de su muerte.Las anécdotas e ilustraciones que publicamos han sido tomadas de los siguientes quincelibros:Moody s Anecdotes, Moody s Stories, Moody sLatest Sermons, Sovereign Grace, Heaven, To theWork, Secret Power, Short Talks, The OvercomingLife, Stories About Children, Sowing and Reaping, Men of the Bible, Bible Characters, Weighedand Wanting, Life of D. L. Moody.Esperamos que estas páginas tan interesantes de este gran siervo de Dios sean de muchabendición para los lectores de Latinoamérica.

1. FE MUY PEQUEÑA,DIOS MUY GR ANDEUna mujer fue presentada un día a un predicador, con las siguientes palabras:—Esta es la Señora X, una mujer de mucha fe.La señora inmediatamente dijo:—Se equivoca usted. Soy una mujer de pocafe, pero tengo un gran Señor.2. EL ECOQuizás ustedes hayan oído el cuento del muchacho que vivía en un bosque. Un día creyóescuchar la voz de otro chico, allá a lo lejos. Gritó: “¡Hola! ¡Hola!” y la voz le respondió: “¡Hola!¡Hola!”. El niño no sabía que se trataba del ecode su propia voz, y entonces comenzó a gritarinsultos que eran contestados inmediatamente.Después de un rato, entró a su casa y le contó a su madre que había un muchacho muymalo en el bosque. La madre, que comprendióel caso, le dijo que le hablara bondadosamente al muchacho para ver si le respondía delmismo modo. El chico salió de nuevo, hizo laexperiencia, y encontró que sus palabras de cariño eran contestadas de la misma manera.7

Este cuento es bastante ilustrativo. Algunosde ustedes piensan que tienen vecinos malosy desagradables. Es probable que el problemaesté en ustedes mismos. Si ustedes aman a susprójimos, ellos han de amarles a ustedes.3. LAS DOS PREGUNTAS DEJUAN WESLEYCuando Wesley recibía en su casa a los jóvenes que habían sido enviados a prueba a predicar, les hacía dos preguntas: ¿Se ha convertidoalguien? ¿Se ha enojado alguien?Si la respuesta era negativa, les decía que nocreía que el Señor les hubiese llamado a predicar el evangelio y les enviaba a hacer otrascosas. Cuando el Espíritu Santo redarguye depecado, o la gente se convierte, o se enoja.4. CREYÓ EN LA PALABR ADEL PRÍNCIPECuenta la historia que un hombre fue condenado a muerte. Cuando ya iba a ser decapitado, el príncipe que era el encargado de laejecución le preguntó si tenía algo que pedir.Todo lo que el reo pidió fue un vaso de agua.Cuando se lo trajeron, temblaba tanto que nopodía acercar el agua a sus labios. Entonces elpríncipe le dijo que se tranquilizara, pues nada8

le sucedería hasta que hubiese terminado debeber esa agua.El hombre confió en la palabra del príncipey arrojó el vaso al suelo. No pudieron recoger elagua derramada, y así el reo se salvó. Mi amigo,tú puedes ser salvo ahora, creyendo en la Palabrade Dios. El agua de vida se ofrece ahora a todo elque quiera tomarla. Toma de ella y vivirás.5. SE DABA POR ALUDIDOMi esposa estaba enseñándole a mi hijitouna lección de escuela dominical. Le estaba explicando la forma en que un pecado se convierte en un hábito. El chico creyó que ya la cosase le estaba acercando demasiado, y entoncesmedio ruborizado le dijo a la madre:—Mamita, me parece que te estás alejandomucho del tema.6. TODOS PRECISAMOS A CRISTOUn pastor, que viajaba por el sur de los Estados Unidos, consiguió un permiso para predicaren la cárcel local. El hijo de un amigo lo acompañó. Después de la predicación, el joven, queno era cristiano, le dijo al predicador:—Espero que tu sermón haya impresionadoa los criminales. Una predicación de esa clasedebe hacerles mucho bien.9

—¿Te hizo bien a ti?—Pero ¡tú estabas predicando a los presidiarios!El pastor meneó la cabeza y dijo:—Yo estaba predicando el evangelio deCristo y tú lo necesitas tanto como ellos.7. NO COMÍA SINO MIGAJASUna vez oí contar al reverendo Guillermo Arnot acerca del perro de un amigo suyo. El animalentraba al comedor cuando la familia estaba sentada a la mesa, y se quedaba quieto, mirando a suamo. Si el amo le tiraba algunas migajas de pan,el perro saltaba y las tomaba del aire antes de quetocaran el suelo. Pero si ponía un pedazo de carneen el piso, el perro la miraba y no la tocaba, comosi fuese algo demasiado bueno para él.—Así son muchos cristianos —decía el señorArnot—, están satisfechos con comer migajas,cuando Dios quiere darles comida abundante.Vengan sin temor al trono de la gracia y obtengan la ayuda que precisan. Hay abundanciapara todos.8. DOS PERSONAS LOCONVIRTIERONA un escocés se le preguntó una vez cuántaspersonas intervinieron en su conversión.10

—Dos —fue la respuesta.—¿Dos? ¿Cómo es posible? ¿No hizo acasoDios toda la obra?—El Todopoderoso y yo me convirtieron. Yohice todo lo que pude en contra y el Todopoderoso hizo todo lo que pudo a favor, y triunfó Él,alabado sea su nombre.9. ¿HAY ALGO QUE CULTIVAR?Actualmente oímos mucho acerca de la necesidad de cultivar el espíritu. Cuando hayaalgo que cultivar, eso está muy bien. Si yo planto un reloj, no creo que pueda cosechar relojitos, ¿verdad? Es que la semilla de la vida noestá allí. Pero si planto porotos o patatas, he detener una cosecha.Que nadie se quede sin estar seguro de quehaya nacido del Espíritu de Dios. Primero asegúrate de que posees la naturaleza divina y luego cultívala.10. ¡NO TE METAS EN LO QUENO TE IMPORTA!Hace muchos años, me dirigía a mi casa enChicago cuando vi a un hombre que estabaapoyado en un farol. Me acerqué y, poniéndolela mano en el hombro, le dije:—¿Es usted cristiano?11

Se puso furioso, me amenazó y yo creía queme iba a pegar. Le dije:—Siento mucho si le he ofendido, pero meparecía que yo le estaba haciendo una preguntaimportante.—¡No se meta en lo que no le importa! —medijo rugiendo de ira.—Es que sí me importa —le dije, al retirarme del lugar.Unos tres meses más tarde, una mañanamuy fría, poco después del amanecer llamarona mi puerta.—¿Quién es? —pregunté antes de abrir.Una voz desconocida me contestó:—He venido porque deseo ser cristiano.Abrí la puerta y con gran sorpresa vi queestaba allí el hombre que me había maldecidoporque le hablé esa noche junto al farol.Me dijo:—Le ruego que me perdone. No he tenidopaz desde esa noche. Sus palabras me han perseguido desde entonces. Anoche no pude dormir yresolví venir para que usted orara conmigo.Ese hombre aceptó a Cristo y, en ese mismomomento, preguntó:—¿Qué puedo hacer para el Señor?Enseñó en la escuela dominical hasta queestalló la guerra. Entró en el ejército, y fue unode los primeros en morir, pero dejó un elocuente testimonio para Dios.12